Ferrán Cases: «Quiero que quien venga sienta que está acompañado por un equipo de profesionales»
- atodosnospasa

- 20 abr 2023
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 23 jun 2023
Actualmente, la salud mental está muy presente en el tema de conversación de nuestros jóvenes y, cada vez más, se abren para hablar de experiencias personales. Este tema tiene una repercusión más amplia que hace unos años y se puede ver mediante los diferentes proyectos, perfiles y empresas que se van creando en base a la salud mental. Uno de los trastornos más frecuentes entre la juventud es la ansiedad y de eso nos habla el protagonista de esta entrevista: Ferrán Cases, conferenciante especializado en ansiedad y creador del método BYE BYE ANSIEDAD.

El conferenciante especialista en ansiedad Ferrán Cases / Ferrán Cases
¿Cómo llegas a ser un conferenciante especializado en ansiedad?
Me defino como un escritor pero, a la vez, soy conferenciante especializado en ansiedad. Llegué al panorama de la psicología mediante una experiencia personal que cambió mi trayectoria como estudiante de Comunicación Audiovisual. Experimenté la ansiedad muy joven, a los 15 años empecé con síntomas y, 6 años más tarde, me diagnosticaron Parestesia: parálisis corporales derivadas de la ansiedad. Llevé un proceso personal con la ansiedad, de entenderla, aprender como funciona y ver qué terapias externas me podrían ayudar además de la Psicología. Por otro lado, sufrí un episodio malo con la medicación y tuve que empezar a buscar alternativas. Tras varios años aprendiendo sobre la ansiedad y cómo me estaba afectando, conseguí rebajarla y, en ese momento, surgió esto. Un día quedé con un amigo, me comentó que tenía ansiedad y le empecé a explicar sobre el tema. Me dijo que valía para explicar y me sugirió que diera charlas y me dedicara a ello. Yo estaba en un momento de reinvención en el que no sabía muy bien qué hacer con mi vida. Entonces me animé y di mi primera charla en una cafetería de Barcelona que, al tiempo, fue haciéndose eco entre la gente y el número de espectadores aumentó. Lo complementaba con los cursos BYE BYE ANSIEDAD de forma presencial en Barcelona.
¿Sentiste miedo al meterte en un mundo real donde hay que ir con pies de plomo?
Siempre me ha preocupado mucho eso. Ahora veo charlas mías en Youtube de hace tiempo y me doy cuenta de que hay cosas que digo que pueden ser incorrectas. A mí me obsesionaba mucho esto desde un principio, por lo cual, he optado por hacer dos cosas: nunca sentar cátedra, cuando doy charlas siempre informo desde mi experiencia mediante un tono humorístico en el que me siento cómodo; y buscar un equipo de profesionales que apoyen mis conferencias porque no puedo hacer un curso de ansiedad sin ser psicólogo. A partir de esto, formé el equipo de BYE BYE ANSIEDAD junto a ellos para que fueron los que impartieran esos cursos. Al principio tuve muchos mensajes negativos por parte de psicólogos sobre lo que hacía y, tras informarse sobre lo que hago, cambió la perspectiva. A fin de cuentas, siempre he tenido miedo aunque he hecho lo que podía hacer, eso sí, dejando el espacio que se merecen los profesionales.
¿Introdujiste el tono humorístico a tus conferencias para transmitir un mensaje más sencillo?
Sí. Siempre he sido una persona muy positiva y va mucho con mi personalidad. Creo que funciona muy bien y el sentido del humor es un arma que tenemos todos para sacarle hierro. Cuando hice el primer show, la gente me decía: « me siento mucho mejor porque le he quitado importancia a esto que le estaba dando muchas vueltas», y ahí me di cuenta que era más poderoso de lo que me pensaba. Hay que remarcar que la terapia no te la vas a ahorrar pero si te puedes hacer una idea de lo que pasa y planteártelo. El sentido del humor es clave porque los que padecemos ansiedad tenemos un síntoma que es la tremenditis consiste en que todo es un gran problema. Cuando se ve desde el ángulo del humor, se aprende a rebajarla por un momento.
¿Qué entiendes por ansiedad desde tu experiencia?
Investigando con la doctora Sara Teller, miembro del equipo BYE BYE ANSIEDAD, descubrimos que no hay una definición científica clara de lo que es la ansiedad. Por lo cual, hay que distinguir entre ansiedad y ansiedad patológica. La ansiedad es una reacción que aparece cuando tu cerebro interpreta que estás en peligro, acelera tu ritmo cardíaco y ocasiona un movimiento de tu cuerpo que te ayuda a librarte de ese peligro. En cuanto a la patológica, se refiere a un peligro que no es real físicamente. Esto ocurre en ocasiones de nerviosismo por una entrevista, por ejemplo. Aparece la sintomatología que, en la situación anterior era escapar, en esta se manifiesta mediante mareos, vómitos y tensiones en las articulaciones. Además, puede mostrarse en forma de ataque de pánico puntual o ansiedad generalizada: estar todo el día en alerta.
¿Imparte conferencias que estén focalizadas al público joven?
Es una espina que tengo clavada. Cada vez que veo gente joven que viene a escucharme, empatizo mucho con ellos porque me veo reflejado. De normal, hago los shows para todos los públicos, pero tengo algo pendiente y es ir a universidades e institutos a dar charlas para este sector joven. El principal motivo por el que no lo hago es porque no hay un fondo de inversión público con el que poder desplazarme. Me di cuenta cuando empecé, que me salían oportunidades en varias ciudades pero, al ser la charla gratuita, no había ingresos sino gastos. Básicamente quiero hacerlo porque los jóvenes están en un momento de cambio grande en el que deben decidir qué estudiar para poder trabajar el resto de sus vidas y eso genera ansiedad.
¿Consideras que la ansiedad es uno de los principales enfermedades mentales que frecuentan entre la juventud?
La ansiedad y la depresión son las dos que más se repiten. A nivel social, han habido una serie de cambios muy importantes: el primero son las tecnologías con las que los jóvenes estáis ultraestimulados y es algo que hay que aprender a gestionar; y la incertidumbre frente a los estudios porque se tiene un pensamiento pesimista sobre las oportunidades de trabajo en un futuro. Hace muchos años, el psicólogo Maslow hizo una pirámide sobre las necesidades básicas con la cual daba a entender que cuando las tenías cubiertas ya puedes dar pie a las emociones como la felicidad. Actualmente, estáis pendientes de cubrir esas necesidades. La parte buena de esto es que tenemos información al minuto, podemos consultar la televisión sin anuncios ... pero hay que buscar un equilibrio. Y de ahí viene la pregunta ¿Instagram provoca ansiedad? No, lo hace depende de quien sigas.
¿Te has basado en tu experiencia en la terapia para llevar a cabo tu proyecto?
Sí. No tanto en las terapias sino en cómo abordarlas. Cuando terminé con esto tuve una gran preocupación y fue: ¿qué hago? Yo tenía parálisis corporal y acudí a acupuntura y me ayudó. Entonces, intenté buscar los puntos de unión entre la psicología y la acupuntura. Oriol Checa, nuestro coordinador terapéutico, estaba de acuerdo en que la ansiedad es una patología multifactorial y hay que trabajarla de forma multidisciplinar. Las clínicas de ansiedad están formadas por psicólogos que trabajan a nivel conductivista en la que te acompañan en el proceso. Pero, ¿y si en vez que hacer un solo proceso hacemos varios procesos terapéuticos? En mi caso, cuando tenía ansiedad, tocaba diversos palos como la acupuntura, entre otras cosas, que me beneficiaban en mi proceso. Un ejemplo de mi idea sobre el proyecto era: hacer una primera sesión con el coordinador terapéutico, que es el que te derivará a los profesionales adecuados según tu diagnóstico. Tras finalizar cada proceso, se realizará una revisión al paciente para poder dar paso a otro tipo de proceso. Quiero que quien venga sienta que está acompañado por un equipo de profesionales, no por un solo psicólogo.
¿Crees que se tiene suficiente conciencia sobre la importancia de la salud mental actualmente?
No, pero se está teniendo mucha más de la que se tenía cuando yo tenía 15 años. Cuando fui con mi primer ataque al médico, el doctor me dijo que era un virus estomacal. En el 2000 no se hablaba de la ansiedad sino de los nervios. Poco a poco se habla más: cantantes y deportistas hacen ver sus situaciones de salud mental y eso es bueno. Hay que vigilar un poco cuando se informa públicamente para que tenga coherencia con la realidad. Cuando me invitan a algunas televisiones, no existe ese tabú de que salga a hablar sobre ansiedad. Pero también tiene su parte mala y es que el tabú persiste en gente que no sabe gestionar las emociones y no sabe decirlo abiertamente, mayormente hombres. Las mujeres padecen más ansiedad y eso proviene de una parte hormonal que los hombres no tienen pero ellos lo esconden mucho más. En cambio, las mujeres tenéis un cerebro mucho más desarrollado y buscan enseguida una solución. Esto es histórico porque, en mi generación, aún nos educaban como que "los niños no lloran" y no es así.
¿Han evolucionado, a nivel económico, los obstáculos que tienen los jóvenes para ir a terapia?
Más o menos. Cuando yo iba a terapia seguía siendo caro y trabajaba vendiendo pantalones para poder pagar las sesiones. La sanidad pública es terrible a nivel de gestión por parte del Gobierno, que intenta privatizarlo todo. Un psiquiatra debería atender, para hacer bien su trabajo, entre 3 y 4 personas al día. Me refiero a dar porque estos profesionales dan a sus pacientes sus servicios y, a fin de cuentas, hay un desgasto laboral. Un médico de la sanidad pública atiende a mucha más gente de la que debería. En nuestro caso, hemos intentado bajar el precio porque, al hace procesos terapéuticos, el gasto no es de 50, es de 50 por 5.
Por otro lado, hay otro problema y es que la salud no es lo primero para nosotros. Hay una cuestión de prioridades y es que, cuando yo iba a terapia, no salía casi. Se debe saber que un psicólogo es autónomo, la mitad de lo que gana se lo lleva el Estado y de lo que sobra debe pagar el alquiler de la consulta, los gastos como la luz o el agua y la suscripción a Zoom entre otros extras.
¿Consideras que vaya a haber una evolución a nivel social respecto a la salud mental?
Está cambiando mucho y esos lo noto en mis charlas porque la gente tiene ganas de aprender. Creo que vosotros, los jóvenes, lo vais a cambiar mucho más porque tenéis mentes mucho más abiertas, veis más posibilidades en el mundo porque tenéis más oportunidad de aprender. Vamos a oír hablar mucho más de ansiedad porque es algo que interesa.
¿Cómo crees que, a nivel laboral, va a progresar BYE BYE ANSIEDAD dentro de unos años?
Este año tenemos como objetivo centrarnos en la clínica. En cuanto a la evolución personal, conseguir lanzar otro libro y llegar a más sitios con mis shows. La ansiedad me ha enseñado mucho y he aprendido que la ambición te ciega. Básicamente lo que quiero es llegar a mucha gente para enseñar estas cosas porque la aprte divulgativa en cuanto a herramientas es muy importante ya que es algo que la gente puede hacer en casa gratis. Esto también es parte de ser emprendedor, tener mucha paciencia, escuchar mucho las necesidades de tu público y estar atento a ir creciendo junto a ellos.





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