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El verdadero futuro del psicólogo especializado en España

  • Foto del escritor: atodosnospasa
    atodosnospasa
  • 15 jun 2023
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 23 jun 2023

Psicología es una de las carreras que obliga a cursar un máster para ejercer


Marina Fugardo. Castelló


Se conoce a la psicología como un campo de estudio amplio que no deja de evolucionar, según la escuela de negocios ESNECA, cosa que provoca que los estudiantes de esta rama deban optar por una especialidad para adquirir la titulación y continuar con su formación como profesionales. Esto se debe a que, al ser una sociedad tan compleja y diversa, deben adaptarse a ella a través de herramientas para realizar investigaciones y poner soluciones a algunos de los problemas que tengan relación con la salud mental.


Esta disciplina, hasta hace poco, es muy variada, ya que cuenta con factores que provienen de la tecnología para fomentar la investigación; el sector laboral para comprender los conflictos que surgen de él o la nutrición para relacionar las acciones del sistema digestivo con las mentales. Por ello, aparecen un gran número de especialidades en los que tiene cavidad la Psicología en la sociedad y su importancia en el sector sanitario. Pero, ¿es fácil conseguir llegar a ser un profesional especializado en España? Las estudiantes provenientes de ramas distintas de este grado exponen, desde una experiencia propia y cercana, todo lo que verdaderamente es ser un profesional de la salud mental.


El origen de la titulación universitaria


¿De dónde surge el origen de la titulación universitaria de la Psicología? La primera vez que se reconoció fue en la década de los 60, a mediados del siglo XX en España. A finales del siglo XIX, hasta ese periodo, empezaron a institucionalizarse algunas de las asignaturas del grado en las facultades de la Universidad Española. En el siglo XIX, la metafísica formaba parte de esta rama, ya que carecía de una autonomía institucional.

La independencia de ambos se dio en la reforma de los Planes de Estudio de las Facultades de Ciencias, Medicina y Filosofía y Letras. Además, la asignatura de Estudios Superiores de Psicología se convirtió en dos: Psicología Experimental y Superior. La Experimental se ejerció con una Cátedra propia que tenía sede en la Facultad de Ciencias de Madrid y fue destinada al Doctorado de Ciencias Naturales de Medicina y a la Licenciatura de la Facultad de Filosofía y Letras. En cuanto a la Superior, perteneció a esta última licenciatura.


Más tarde, en 1931, la Reforma de los Planes de Estudios universitarios de la República hizo que se dejara de implantarla Experimental y la Superior pasó a llamarse Psicología a secas. Entre 1930 y 1930 se desarrolló la aplicación de la Psicología al ámbito profesional, con su propio centro en la Escuela de Barcelona y Madrid. El plan de estudios se realizaba en dos años, uno de formación básica y el otro de especialización, en el cual se podía escoger entre tres secciones: clínica, pedagógica o industrial.


A partir de 1968, se inició la enseñanza de esta titulación en las Facultades de Filosofía y Letras de las universidades de ambas ciudades y, poco después, a principios de los años 70, se separó de la relación académica con la titulación de Filosofía. Tras la Ley de Reforma Universitaria (B.O.E. 1/9/1983), apareció una modificación de la estructura de la Universidad Española y, sobre todo, de la Licenciatura de Psicología. Por un lado, el Real Decreto de 1888/1984 indicaba que esta rama se dividía en 6 áreas de conocimiento:

Finalmente, en 1987, el Real Decreto 1497/1987 se valida la titulación universitaria a nivel nacional y se establece el sistema de créditos como sistema de medida.



Infografía cronológica de la titulación universitaria de la Psicología/ A todos nos pasa


Los estudios universitarios en la actualidad


A principios de los 2000, la carrera se cursaba durante cinco años, tenía una validez de 300 créditos y constaba de cuatro itinerarios distintos de estudio. En cambio, a día de hoy, este grado se estudia en cuatro años junto a un postgrado, como puede ser un máster para especialización y que los estudiantes puedan ejercer de profesionales.


Diana Musat, estudiante del Máster de Atención temprana y necesidades educativas especiales en la UJI, afirma: «Antes era una licenciatura de 5 años y cuando acababas podías ejercer; ahora tienes que hacer el máster para habilitarte y si es especialización es otro más». Esta es la realidad del estudiantado que termina el grado y no puede empezar a trabajar.



¿Cuándo empiezan a ejercer como profesionales?


Actualmente, cuando el estudiante termina de cursar su especialidad, está capacitado oficialmente para impartir terapia u otro ámbito. Pero, ¿la situación es la misma si se quiere ir al sector público que al privado?


La estudiante del Máster en Investigación en Cerebro y Conducta de la Universitat Jaume I de Castelló, Neus Ibáñez, explica: «Si quieres trabajar como psicólogo clínico o general se debe hacer un máster que tampoco te da la experiencia necesaria para el mundo laboral, solo te deja la opción del ámbito privado».


Asimismo, en el caso de optar por el sector público, el método de acceso es totalmente distinto. Mª Pilar Moliner, estudiante del Máster General Sanitario, aclara que, para ser psicólogo por la sanidad pública, hay que realizar la prueba a Psicólogo Interno Residente (PIR). En esta fase, se presentan un total de 4000 personas y se ofertan solamente 208. Moliner describe esta situación como que «te toque la lotería», ya que hay mucha demanda.


Iratxe Alonso, estudiante del Máster de Psicólogo General Sanitario en la UJI, confirma: «Estamos muy por detrás del ratio europeo en psicólogos de sanidad pública».



Reconocimiento de los profesionales jóvenes


En el sector de la Psicología, hay una gran variedad de profesionales y ramas a las que se pueden dirigir los estudiantes en un futuro. Cuando llegan a las prácticas, hay muchas expectativas acerca de cómo va a ser la experiencia, si estarán a la altura de las suposiciones que se tiene de ellos, etc.


La realidad es que, tras cuatro años de licenciatura y una especialización, no están del todo valorados, puesto que carecen de experiencia y pertenecen a otra promoción distinta a la de los que ejercen actualmente, que son la población adulta.


En cuanto a los métodos y recursos que utilizan los jóvenes, hay discrepancias entre los profesionales, ya que son diferentes a las que se utilizaban hace 10 años. Andrea Gómez, estudiante del grado de Psicología, expone: «Los más mayores tienen una perspectiva más antigua de los trastornos como puede ser el Trastorno de conducta alimentaria (TCA) o temas que preocupan actualmente a la juventud y que no les interesa tanto».


Por otro lado, en cuanto a los pacientes y sus familias, también se crean prejuicios cuando la persona en prácticas se pone al mando de la persona que padece el trastorno. «A la hora de trabajar con las familias, muestran cierto rechazo porque ven que yo me llevo menos con sus hijos que con ellos. Piensan que al ser joven no voy a saber hacerlo bien» declara Moliner.


Perspectivas de futuro y esperanzas


A pesar de los obstáculos y dificultades que los estudiantes tienen a la hora de acercarse al entorno profesional de la psicología, optan por escoger esta rama debido a su pasión por la carrera y lo que esta comporta: ayudar a los demás. «El camino de la investigación es muy bonito y duro a la vez en España» expresa Ibáñez.


Además, el motivo por el que escogen esta rama permanece intacto durante los cuatro años de estudio. Gómez opina que queda mucho trabajo por hacer y que hace falta más gente nueva, que aporte conocimientos actuales a la población más veterana del sector.


Iratxe Alonso cuenta que el trabajo de los psicólogos «también es de la sociedad», ya que dan visibilidad al tema de la salud mental.







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